Pablo Pérez en el Oeste de Caracas
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viernes, 30 de septiembre de 2011

"Porqué la MUD se acerca a su mejor momento" por Alonso Moleiro


http://www.analitica.com
Domingo, 18 de septiembre de 2011


La MUD es, la institución de la Unidad Nacional hecha ya una realidad: un espacio político reconocido como la Coalición que deberá timonear la dificultosa transición política que se avecina. Sus detractores más inclementes del pasado hoy le reconocen su autoridad


Aunque sigue teniendo cuentas por aprobar, la Mesa de la Unidad Democrática está consolidando hasta el sol de hoy, sin duda ninguna, un laborioso, planificado y meritorio proceso organizativo, técnico y político que le permite aproximarse al umbral de 2012 con inéditas posibilidades de alcanzar lo que, en caso de materializarse, sería una victoria electoral con un impacto histórico.

No se trata únicamente de haber creado una plataforma de acuerdos para organizar un cronograma electoral. En las entrañas de la MUD se cocina, en este momento, sin que casi nadie lo sepa, uno de los esfuerzos programáticos y políticos de mayor alcance y seriedad en la Venezuela de las últimas décadas. Hago esta afirmación con pleno conocimiento de causa y con entera responsabilidad.

Es la MUD, ante todo, una realidad organizativa en pleno funcionamiento. Está muy lejos de ser la instancia abstracta y desasistida que algunos se imaginan.

Hace rato que dejó de ser una suma de partidos: es un entramado político y técnico, superpuesto y equilibrado, asistido de un importante costado académico, con fuerte presencia de independientes y voluntarios, cuyas instancias se reúnen de lunes a lunes para construir un referente consolidado que atienda las demandas del largo plazo.

Los partidos que integran el bloque opositor ejercen el comando de su directiva, pero comprendieron que, para que éste sea un proyecto efectivo y viable, el todo tiene que ser algo más que la suma de las partes. Han ido encontrando, entonces, con el paso de los meses, el equilibrio perfecto para ceder a esta plataforma federada algunos atributos que cubran las demandas del ámbito unitario sin que ninguna organización, por lo demás, pierda su autonomía.

Tiene la MUD en este momento dos instancias directivas, que se reúnen todas las semanas, o más, en caso de ser necesario: el Equipo Permanente, o g-7, espacio operativo en el cual están los jefes delegados de partidos políticos más grandes, y una dirección ampliada, de carácter estratégico, el llamado g-15, con la participación del resto de las organizaciones políticas. Son esferas directivas con atribuciones complementarias, y, al mismo tiempo, claramente delimitadas. A ellos hay que sumarle una tercera rama en la toma de decisiones: la Junta Coordinadora del Grupo Parlamentario de la Unidad.

Son ellos, en tanto que dirigentes políticos, como ha dicho el propio Ramón Guillermo Aveledo, la Junta Directiva de esta coalición. Aveledo se encarga de la denominada "Secretaría Ejecutiva": una especie de Gerencia General encargada de compatibilizar y orquestar las decisiones políticas que se toman. En torno a la Secretaría Ejecutiva hay, a su vez, varios equipos técnicos y de asesoría trabajando de forma tesonera ­y casi siempre gratuita­ para producir un programa político viable y aportar en la mejora del desempeño político general de la Alternativa Democrática.

Uno de los equipos más interesantes que trabaja en torno a la Secretaría Ejecutiva lo constituye la denominada Unidad Técnica, coordinada por Marino González. Sobre sus hombros descansó el diseño de las denominadas "100 soluciones para la gente", propuesta programática de las elecciones parlamentarias del año pasado.

Si queda por ahí algún espíritu perdido dispuesto a culpar a la oposición por "no tener proyecto de país", lo único que tiene que hacer es aproximarse al ámbito de trabajo de la Unidad Técnica de la MUD. 25 equipos especializados, con 300 personas, distribuidos en razón de todas las áreas de interés nacional, se están reu
niendo en este momento de forma febril y desinteresada, una y dos veces por semana ­y también gratuita­, para producir un documento técnico que no puede tener fisuras: el Programa de Gobierno de la Unidad Nacional. En sí mismo es el desarrollo profundizado de las llamadas "100 soluciones" y que deberá ser suscrito por los precandidatos de la Unidad en un acto público a fines de este año.

Todas las áreas de interés nacional, dije: seguridad ciudadana, movilidad y desarrollo urbano, industria, economía, petróleo y energía, inflación, microempresas, ciencia y tecnología, pobreza, cultura, empleo permanente, educación, ambiente, electricidad, agroindustria, descentralización, desarrollo rural. Participan ahí, por cierto, no sólo venezolanos honorables y respetados, sino además, algunas de las cabezas mejor amobladas de este país: Roberto Briceño León, José Manuel Aller, Gisela Kozak, Ricardo Villasmil Bond, Marcos Negrón, Fermín Mármol García, Juan Martín Echeverría, Carlos Machado Allison, Maritza Jiménez, Celia Herrera, Marcos Tarre, Gioconda San Blas, entre muchísimos otros.

El documento, que debe ser consensuado, será remitido a la Comisión de Políticas Públicas de la MUD, que dirige Pedro Benítez, para que las fracciones profesionales de los partidos le den el tratamiento final con el objeto de convertirlo en una Tesis Política. Hay ya en progreso Comisiones de Enlace con los comandos de las candidaturas existentes para que éstos aporten sus observaciones y sugerencias.

Quiere esto decir que uno de los objetivos que hemos juzgado más apreciados para poder consolidar un avance sostenido ya ha comenzado a gestarse: el engarce entre los partidos y la sociedad civil.

Tendrá la MUD, entonces, el 12 de febrero de este año, además de Tarjeta, un programa político común: una bitácora de gobierno para los próximos años, pensada para la reconstrucción nacional, consultada, fruto de la voluntad de los venezolanos por sacar a su país del ruinoso y decadente estado actual. Un documento técnicamente viable, con una visión centrista de la gestión de gobierno, similar a la que ahora se adelanta en otros entornos latinoamericanos, puesta en las manos del candidato que elijan los ciudadanos en la consulta que se avecina.

La MUD es, pues, la institución de la Unidad Nacional hecha ya una realidad: un espacio político reconocido hoy por todos como la Coalición que deberá timonear la dificultosa transición política que se avecina. Sus detractores más inclementes del pasado hoy le reconocen su autoridad.

Nunca antes se había abordado un reto electoral con este margen de trabajo adelantado y armonía cotidiana. Piense el lector, por un momento, en aquel amasijo disfuncional, creado a las carreras entre un mes y otro, que fue la Coordinadora Democrática, en 2002; o en la oposición fragmentada del año 2006, un parte de la cual desconocía a la otra, deshojando la margarita en torno al significado de la palabra "dictadura" y la importancia de participar o no en unas elecciones.

Por supuesto que es un espacio con pugnas y pequeñas tensiones. Lo que se está levantando no es un club de amigos.

Los desacuerdos, que no tiene sentido desconocer, están en este momento en su punto más bajo. Se trata de un grupo de partidos políticos con intereses y diferencias en el enfoque. Es cierto, también, que persiste un trecho del trabajo que se está realizado a medias: la vocería parlamentaria es anémica; la presencia en opinión pública de la Mesa carece de la garra requerida. La MUD necesita limpiar y afinar los cañones para el reto que se avecina. Un gobierno que está destruyendo por completo a este país conserva márgenes de aceptación porque no ha podido ser desenmascarado.

Los políticos de la MUD merecen en este momento, sin embargo, todo el estímulo y el reconocimiento del país nacional.

A quienes creen que todo está perdido, o están pensando en emigrar, porque sienten que ya nada queda por hacer, yo los invito a respirar por un rato este breve interregno de responsabilidad y compromiso que nos está brindando, sin hacer mucho ruido, este costado más bien poco comentado de la realidad nacional.

Promete mucho el 2012. Nadie debería perderse el final de esta película.

alonsomoleiro@hotmail.com

http://www.analitica.com/va/politica/opinion/3077441.asp

jueves, 22 de septiembre de 2011

"Porqué la MUD se acerca a su mejor momento" Alonso Moleiro


http://www.analitica.com
Domingo, 18 de septiembre de 2011


La MUD es, la institución de la Unidad Nacional hecha ya una realidad: un espacio político reconocido como la Coalición que deberá timonear la dificultosa transición política que se avecina. Sus detractores más inclementes del pasado hoy le reconocen su autoridad

Aunque sigue teniendo cuentas por aprobar, la Mesa de la Unidad Democrática está consolidando hasta el sol de hoy, sin duda ninguna, un laborioso, planificado y meritorio proceso organizativo, técnico y político que le permite aproximarse al umbral de 2012 con inéditas posibilidades de alcanzar lo que, en caso de materializarse, sería una victoria electoral con un impacto histórico.

No se trata únicamente de haber creado una plataforma de acuerdos para organizar un cronograma electoral. En las entrañas de la MUD se cocina, en este momento, sin que casi nadie lo sepa, uno de los esfuerzos programáticos y políticos de mayor alcance y seriedad en la Venezuela de las últimas décadas. Hago esta afirmación con pleno conocimiento de causa y con entera responsabilidad.

Es la MUD, ante todo, una realidad organizativa en pleno funcionamiento. Está muy lejos de ser la instancia abstracta y desasistida que algunos se imaginan.

Hace rato que dejó de ser una suma de partidos: es un entramado político y técnico, superpuesto y equilibrado, asistido de un importante costado académico, con fuerte presencia de independientes y voluntarios, cuyas instancias se reúnen de lunes a lunes para construir un referente consolidado que atienda las demandas del largo plazo.

Los partidos que integran el bloque opositor ejercen el comando de su directiva, pero comprendieron que, para que éste sea un proyecto efectivo y viable, el todo tiene que ser algo más que la suma de las partes. Han ido encontrando, entonces, con el paso de los meses, el equilibrio perfecto para ceder a esta plataforma federada algunos atributos que cubran las demandas del ámbito unitario sin que ninguna organización, por lo demás, pierda su autonomía.

Tiene la MUD en este momento dos instancias directivas, que se reúnen todas las semanas, o más, en caso de ser necesario: el Equipo Permanente, o g-7, espacio operativo en el cual están los jefes delegados de partidos políticos más grandes, y una dirección ampliada, de carácter estratégico, el llamado g-15, con la participación del resto de las organizaciones políticas. Son esferas directivas con atribuciones complementarias, y, al mismo tiempo, claramente delimitadas. A ellos hay que sumarle una tercera rama en la toma de decisiones: la Junta Coordinadora del Grupo Parlamentario de la Unidad.

Son ellos, en tanto que dirigentes políticos, como ha dicho el propio Ramón Guillermo Aveledo, la Junta Directiva de esta coalición. Aveledo se encarga de la denominada "Secretaría Ejecutiva": una especie de Gerencia General encargada de compatibilizar y orquestar las decisiones políticas que se toman. En torno a la Secretaría Ejecutiva hay, a su vez, varios equipos técnicos y de asesoría trabajando de forma tesonera ¬y casi siempre gratuita¬ para producir un programa político viable y aportar en la mejora del desempeño político general de la Alternativa Democrática.

Uno de los equipos más interesantes que trabaja en torno a la Secretaría Ejecutiva lo constituye la denominada Unidad Técnica, coordinada por Marino González. Sobre sus hombros descansó el diseño de las denominadas "100 soluciones para la gente", propuesta programática de las elecciones parlamentarias del año pasado.

Si queda por ahí algún espíritu perdido dispuesto a culpar a la oposición por "no tener proyecto de país", lo único que tiene que hacer es aproximarse al ámbito de trabajo de la Unidad Técnica de la MUD. 25 equipos especializados, con 300 personas, distribuidos en razón de todas las áreas de interés nacional, se están reuniendo en este momento de forma febril y desinteresada, una y dos veces por semana ¬y también gratuita¬, para producir un documento técnico que no puede tener fisuras: el Programa de Gobierno de la Unidad Nacional. En sí mismo es el desarrollo profundizado de las llamadas "100 soluciones" y que deberá ser suscrito por los precandidatos de la Unidad en un acto público a fines de este año.

Todas las áreas de interés nacional, dije: seguridad ciudadana, movilidad y desarrollo urbano, industria, economía, petróleo y energía, inflación, microempresas, ciencia y tecnología, pobreza, cultura, empleo permanente, educación, ambiente, electricidad, agroindustria, descentralización, desarrollo rural. Participan ahí, por cierto, no sólo venezolanos honorables y respetados, sino además, algunas de las cabezas mejor amobladas de este país: Roberto Briceño León, José Manuel Aller, Gisela Kozak, Ricardo Villasmil Bond, Marcos Negrón, Fermín Mármol García, Juan Martín Echeverría, Carlos Machado Allison, Maritza Jiménez, Celia Herrera, Marcos Tarre, Gioconda San Blas, entre muchísimos otros.

El documento, que debe ser consensuado, será remitido a la Comisión de Políticas Públicas de la MUD, que dirige Pedro Benítez, para que las fracciones profesionales de los partidos le den el tratamiento final con el objeto de convertirlo en una Tesis Política. Hay ya en progreso Comisiones de Enlace con los comandos de las candidaturas existentes para que éstos aporten sus observaciones y sugerencias.

Quiere esto decir que uno de los objetivos que hemos juzgado más apreciados para poder consolidar un avance sostenido ya ha comenzado a gestarse: el engarce entre los partidos y la sociedad civil.

Tendrá la MUD, entonces, el 12 de febrero de este año, además de Tarjeta, un programa político común: una bitácora de gobierno para los próximos años, pensada para la reconstrucción nacional, consultada, fruto de la voluntad de los venezolanos por sacar a su país del ruinoso y decadente estado actual. Un documento técnicamente viable, con una visión centrista de la gestión de gobierno, similar a la que ahora se adelanta en otros entornos latinoamericanos, puesta en las manos del candidato que elijan los ciudadanos en la consulta que se avecina.

La MUD es, pues, la institución de la Unidad Nacional hecha ya una realidad: un espacio político reconocido hoy por todos como la Coalición que deberá timonear la dificultosa transición política que se avecina. Sus detractores más inclementes del pasado hoy le reconocen su autoridad.

Nunca antes se había abordado un reto electoral con este margen de trabajo adelantado y armonía cotidiana. Piense el lector, por un momento, en aquel amasijo disfuncional, creado a las carreras entre un mes y otro, que fue la Coordinadora Democrática, en 2002; o en la oposición fragmentada del año 2006, un parte de la cual desconocía a la otra, deshojando la margarita en torno al significado de la palabra "dictadura" y la importancia de participar o no en unas elecciones.

Por supuesto que es un espacio con pugnas y pequeñas tensiones. Lo que se está levantando no es un club de amigos.

Los desacuerdos, que no tiene sentido desconocer, están en este momento en su punto más bajo. Se trata de un grupo de partidos políticos con intereses y diferencias en el enfoque. Es cierto, también, que persiste un trecho del trabajo que se está realizado a medias: la vocería parlamentaria es anémica; la presencia en opinión pública de la Mesa carece de la garra requerida. La MUD necesita limpiar y afinar los cañones para el reto que se avecina. Un gobierno que está destruyendo por completo a este país conserva márgenes de aceptación porque no ha podido ser desenmascarado.

Los políticos de la MUD merecen en este momento, sin embargo, todo el estímulo y el reconocimiento del país nacional.

A quienes creen que todo está perdido, o están pensando en emigrar, porque sienten que ya nada queda por hacer, yo los invito a respirar por un rato este breve interregno de responsabilidad y compromiso que nos está brindando, sin hacer mucho ruido, este costado más bien poco comentado de la realidad nacional.

Promete mucho el 2012. Nadie debería perderse el final de esta película.
alonsomoleiro@hotmail.com

http://www.analitica.com/va/politica/opinion/3077441.asp

sábado, 3 de septiembre de 2011

"El chavismo: La hipnosis" por Alonso Moleiro


Todo el entramado social y político que acompaña al gobierno sigue anestesiado mediante el efecto de un alienante carrusel de consignas, medias verdades, mentiras y lamentables simplificaciones, sobre las cuales descansan sus obsesiones y sus prejuicios

Alonso Moleiro
http://www.talcualdigital.com


Viven los voceros del gobierno hablando de debatir, de dar batallas, de ganar la batalla de las ideas. No se dignan, entretanto, a poner un pie en el escenario de la confrontación. Ninguno quiere asistir a espacios en los cuales deban someter a un examen lo que están haciendo. A contrastar tesis con gente que piense distinto.

Salvo excepciones aisladas, que no hacen sino confirmar la regla, la vocería del oficialismo no concede entrevistas, sigue renuente a ejecutar cualquier balance crítico y no está dispuesta a examinar sin prejuicios los resultados de su proceder.

Valga lo dicho para la inflación, el hampa, el desempleo o la producción industrial del país.

Todo el entramado social y político que acompaña al gobierno sigue anestesiado mediante el efecto de un alienante carrusel de consignas, medias verdades, mentiras y lamentables simplificaciones, sobre las cuales descansan sus obsesiones y sus prejuicios.

Banderas, fechas, consignas, citas con la historia: el chavismo vive metido en una hipnosis. Las palancas que sirven de inspiración a sus ejecutorias están anegadas en un confuso artificio.

Es un curioso combustible para enmascarar la realidad: el país está sumido en una dolorosa decadencia; no hay decisión de gobierno que no agrave los problemas que ya existen; la vida de los venezolanos se ha convertido en un calamitoso paquete de contrariedades que se alternan.

Rezando este curioso rosario de refritos conceptuales, sin embargo, los diputados del gobierno, los funcionarios del gobierno, los empresarios y amigos del gobierno, los periodistas y los empleados del gobierno, parecen distraerse en este ritual para obtener algún halo inspirador adicional que les permita sobreponerse al dictamen de los hechos. Así le encontrarán sentido a lo que hacen.

A nadie debe sorprenderle, por cierto, que el primero en predicar con denuedo los deberes supremos en la confrontación de una presunta "batalla de las ideas" sea nada menos que Fidel Castro. Este curioso personaje barbado al que no le gusta que le lleven la contraria y que, mientras sigue siendo reverenciado por ciertos intelectuales, tiene unos cincuenta años proscribiendo la circulación de libros.

Ahogando, incluso con cláusulas penales, la existencia de espacios para la reflexión en los cuales se viertan opiniones distintas a las suyas.

No se trata, si quiera, de que el número de intelectuales y pensadores alineados con el actual gobierno sea el minúsculo puñado de personalidades que todo el mundo conoce.

La carencia de cuadros vinculados al pensamiento en el chavismo es escandalosa: piénsese, por un momento, cuantos años tiene la nación viendo rotar a los mismos rostros en toda suerte de carteras ministeriales. Rara vez alguno de ellos le presenta a la opinión pública en sus reflexiones una idea propia.

En la aplastante mayoría de los casos, lo que hacen, en términos semánticos, es reproducir con ligeras mutaciones los contenidos ya vertidos por Hugo Chávez. Reflexiones que, como sabemos, no pueden ser ni siquiera medianamente sometidas a revisión, y mucho menos en público: reflexiones en boca del Comandante tienen el estatus de una orden.

Tras casi 13 años en el poder, el gobierno no tiene, por ejemplo, vocería económica calificada. ¿Conoce el lector algún economista en ejercicio que sea conocido y que por voluntad propia haya decidido acompañar los postulados del presidente? Inflación, crecimiento, precios, tasas de interés: la realidad económica en Venezuela no tiene interpretación de ninguna especie: está siendo obligada a pararse firme y a discreción.

Libros, ferias de cultura, espacios humorísticos. Programas de opinión. Es un espectáculo penoso. En el entorno cultural afín al gobierno las cartas están marcadas. La autonomía de pensamiento está completamente secuestrada.

Personajes grotescos y chapuceros, esbirros mediáticos con talento para el insulto y la amenaza. O bien florentinos comunicadores que no son sino funcionarios públicos, y que adelantan, en medio un remedo profesional que pretende hacerse pasar por imparcial, entrevistas cuyo objetivo final es forzar una atmósfera para que todo el mundo salga peinado en la foto.

Cualquiera podría afirmar que habría que comprenderlos: están metidos en una dinámica de la que ya no pueden sustraerse. Lo grave, lo paradójico, es que trabajan duro para que el resto del país ingrese a ese doloroso carrusel de la obediencia debida en el cual están metidos, a fin de cuentas por voluntad propia.

http://www.talcualdigital.com/nota/visor.aspx?id=56946&sec=0&colum=65

11-12-2009 Discurso del Embajador de Panamá ante la OEA

Impecable Discurso de Guillermo Cochez, Embajador de Panamá ante la OEA. No dejes de escucharlo ! La da al régimen hasta con el TOBO, pero dipolmáticamente...!